Marruecos con Sáhara Motor. Día 2

Tras la paliza de ayer, hoy Guillermo nos tenía preparado un día tranquilo; sólo 250 kms alrededor de Midelt.

Midelt es una ciudad comercial situada en la base del monte Aixi. Se fundó por los franceses en el año 1917, como puesto militar para controlar el paso de indígenas entre el Medio Atlas y el Alto Atlas. Fue base del ferrocarril a Guercif, ruta de penetración hacia el Sur de Marruecos. En la actualidad, podemos ver de esa época la pequeña Iglesia Católica de la Inmaculada.

Las cosas han cambiado y, de importante yacimiento minero, ha pasado a ciudad que vive principalmente de la agricultura y ganadería; de hecho, es el principal punto productor de manzanas. Quien quiera comprar una alfombra bereber, no se puede perder el mercado de alfombras de los domingos.

La ruta comenzó por pistas rápidas hacia las montañas nevadas. Fuimos dejando al lado pequeños rebaños de ganado y refugios nómadas pastores. El terreno quebrado hacía la conducción de las motos mucho más ágil y segura que la de los quads/atv/utv. De hecho, cuando llegamos a la gasolinera pudimos relajarnos alrededor de una taza de té a la menta (que el gasolinero no nos dejó pagar). Con los depósitos llenos, tuvimos nuestro primer y más grave incidente en una rambla. El despiste de décimas de segundo de Luis le pasó “fractura”… de tobillo. No obstante, terminó la ruta a lomos de su Gas Gas después de la espléndida comida de picnic que nos prepararon Pedro y Ana.

Pese al incidente, continuamos ruta a un ritmo alto. Nos adentramos en las montañas, con cuidado de no patinar con las zonas embarradas a consecuencia del deshielo y la nieve derretida. El paisaje de El Cirque de El Jaffar es espectacular.

Dejamos atrás la nieve y la altura, y nos adentramos en una garganta impresionante. El piso no era muy complicado, pese a que la rambla estaba incluso cubierta por agua y tenia muchas piedras sueltas. No es el mejor terreno para mi máquina, pero con cuidado pude disfrutar de este tramo espectacular.

Cuando salimos de la rambla, íbamos muy bien de tiempo. De todas formas, después del día de ayer, teníamos ganar de llegar pronto y pasar un rato relajados. Así que cogimos pista y abrimos gas hasta el hotel.

Un gran etapa!!!

Anuncios